Muchas parejas llegan a una etapa de sus vidas conyugal donde se preguntan ¿Y ahora, qué hacemos?, algunas optan por el divorcio, otras viven de crisis en crisis, y otras prefieren buscar una orientación espiritual para rescatar y recuperar su matrimonio; yo solo espero que seas parte de las terceras.
Las adversidades dentro del matrimonio siempre estarán presentes, pero las crisis matrimoniales que desencadenan maltratos, separaciones y situaciones emocionales difíciles de soportar, requieren de una intervención divina y de una disposición humana.
Intervención divina, porque debes dejar que Dios actúe.
Y disposición humana, porque debes poner de tu parte en perdonar, pedir perdón y aceptar.
Infinidades de problemas matrimoniales no se terminan de solventar, porque se aferran al orgullo y por ende, el perdón no llega a sanar ninguna de las partes. En otros casos, las parejas sacan a Dios del juego, y solo se dejan orientar por lo que creen, o lo que siente, (otro error gravísimo).
El matrimonio es un principio divino que fue creado para toda la vida, es una sociedad donde el hombre y la mujer juran amarse y respetarse, pero cuando se falla a este principio, se está perdiendo el valor espiritual de la relación.
La sociedad postmoderna nos ha llevado a pensar que el matrimonio es una tradición del pasado y por ello, cada vez son más los casos de cristianos y hombres de Dios, que acuden al divorcio como una forma de solventar las crisis de parejas.
¿Qué dice la biblia acerca del matrimonio?
Que mejor definición de matrimonio que lo que Jesús explica en Mateo 19:6 “Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto lo que Dios ha unido, que ningún ser humano lo separe”. Este es uno de los versículos que más define lo que es el matrimonio.
El matrimonio no es una situación legal, el matrimonio se concibe como una unión sagrada entre el hombre y la mujer. Es una conexión entre el hombre y la mujer, que se ha unido con Dios, y que se considera como un principio espiritual.
¿Dónde está Dios en el matrimonio?
Dios debe ser el centro de tu matrimonio, puedes que tengas muchos problemas, pero cuando sacas a Dios de tu relación, las crisis se agudizarán.
Puedes aplicar muchas herramientas, o estrategias para edificar tu casa, pero no subestimes el poder de la oración.
El amor también se demuestra orando, así que toma un tiempo de meditación y ora por tu cónyuge, esta acción también te fortalecerá.
Identifica cuáles son las debilidades dentro del matrimonio
Si piensas que tu matrimonio está padeciendo una crisis emocional, debes identificar las debilidades que se presentan en tu vida de pareja.
La comunicación
Una de las primeras causas una discusión, o de un problema marital, es la falta de comunicación. O la forma en cómo te comunicas.
Seguramente ya has escuchado hablar de esto, pero bien es cierto que la primera causa de problemas matrimoniales es cuando la pareja no se sabe comunicar.
Mateo 7:12 “Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.
Es importante que apliques herramientas para aprender a comunicarte, toma tiempo para expresarle a tu cónyuge lo que le ha molestado, o lo que no te gusta. No uses palabras hirientes, no grites y no acudas a la violencia verbal.
Proverbios 24:3 dice “Con sabiduría se construye la casa; con inteligencia se echan los cimientos”.
El orgullo
Otra de las debilidades más frecuentes que genera problemas familiares es el orgullo. Cuando una de las dos partes no sabe cómo dominar su carácter, y le es difícil o casi imposible perdonar, no podrá edificar su relación matrimonial.
El orgullo es una trampa que endurece tu corazón y no te dejará avanzar. Es destructivo y puede hacerte perder la estabilidad emocional. La falta de perdón dentro del matrimonio, es un mal que aumenta las discusiones y las crisis.
La situación económica
Cuando no existe una sanidad financiera en el hogar, bien sea porque no están los ingresos necesarios, o una de las partes es egoísta, entonces vienen problemas maritales.
Hay que entender que el matrimonio es como una sociedad, por eso los bienes son comunes y el trabajo es mutuo. El hombre actúa como proveedor, y la mujer actúa como una ayuda idónea.
En el matrimonio no se compite sino se construye de forma equilibrada, y cuando entiendes esto, verás que tu cónyuge no es tu competencia, sino más bien el complemento perfecto para alcanzar planes u objetivos en común.
La intimidad
La falta de relaciones sexuales, o los pocos ambientes creados para estimular la pasión en las parejas, es una de las causas más comunes en problemas de pareja.
Debes tener un tiempo para crear el ambiente, la rutina, los quehaceres, las obligaciones, los hijos y las responsabilidades, no pueden quitarte el espacio para intimar con tu pareja.
Preparen un tiempo juntos, organiza citas y crea ambientes románticos que te ayuden a estimular el sexo en la pareja.
Define los roles y posiciones dentro del hogar
Es importante definir los roles, o la posición de cada uno dentro del hogar.
Conocemos que el hombre es la cabeza del hogar; la biblia en Efesios 5:23 “porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador”.
Cuando hablamos de que el hombre es la cabeza del hogar, nos referimos a que es la persona que dirige, que orienta, que visiona, y que guía a la familia. La mujer debe sentirse segura del amor de su esposo.
El hombre no puede usar esta posición para pisotear o maltratar a su cónyuge, al contrario debe amarla con un amor inquebrantable, tal y como lo expresa el apóstol pablo en Efesios 5:33 “Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido”.
Sin duda alguna, el mejor concepto de esposa es el de “ayuda idónea”, es decir, la mujer se convierte en la mejor compañera de vida para el hombre. La mujer debe respetar, honrar y amar a su marido.
Se convierte en una atalaya que vigila el estado de su esposo y de su hogar, para que todo marche bien. En proverbios 31:10-28 encontramos el modelo de esposa perfecto. Aquí se define como “La mujer virtuosa”.
Algunos textos que rescato de este pasaje:
Proverbios 31:11 “Su marido puede confiar en ella, y ella le enriquecerá en gran manera la vida”. La mujer virtuosa tiene un espíritu confiable y una estima especial para con su esposo.
El versículo 17 de proverbios 31, nos define a la esposa como una mujer fuerte y llena de alegría. Se viste de fuerza y dignidad, y cuando habla, lo hace de forma sabia. Esta es la mujer virtuosa.
El capítulo sigue hablando de las características de la mujer ejemplar, que trabaja por el bien de su esposo y el de su hogar.
Que cada uno defina su posición logrará aliviar las cargas y podrá ayudarlos a entender que el matrimonio se constituye en unidad; una vez más es importante recordar que no es una competencia, al contrario es un trabajo en equipo donde cada uno tiene un rol importante.
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