Proverbios 15: La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.

Si buscamos el significado real de la palabra “áspera”, podemos encontrar que se relaciona con una expresión de molestia, o fastidio. Son esas palabras o comentarios fuera de tono que puede causar un mal entorno. 

Las palabras ásperas por lo general vienen de personas difíciles, que no saben cómo responder, o como hablar de forma coherente y sensata, por lo que usan palabras que causan malestares, o hacen comentarios que pueden ser propicios para generar contienda. 

Con esto no me refiero a palabras hirientes, sino al contrario, palabras que solo pueden generar hostilidad en otra persona. Aquellos que no tienen tacto al hablar, y al decir todo lo que piensan, generan grandes malestares. 

No hay duda que la forma en como nos expresamos es la forma en como somos percibidos, así que si hablamos de manera ofensiva, vamos a ser recibidos como personas que siempre estamos a la defensiva, y pocas veces nos mostraremos confiables ante otros. 

Una persona que no sabe hablar más que con palabras ásperas, nunca estará bien consigo misma, sino que se mantendrá batallando en luchas internas que no logra solucionar; y de esta manera actúa en contra de los demás. 

El cómo hablas, dice mucho de ti 

Hay personas que tienen un muy mal concepto de lo que es la sinceridad y la honestidad, y valiéndose de estos dos atributos, suelen hablar de la manera más irritable posible, causando grandes conflictos. 

Cuando aprendes a usar la palabra adecuadamente, puedes que estés corrigiendo  alguien, puede que estés diciendo algo que no agrada, pero como usas el tono y el lenguaje correcto, la palabra será bien recibida. 

Ahora bien, cuando usamos palabras ásperas, o irritantes dentro del hogar, el trabajo, con relaciones de amigos, siempre seremos vistos como personas difíciles, aquellas que desde su propio criterio usan las palabras para causar furor. 

Las palabras agradables persuaden 

Proverbios 16: 21La gente reconoce que el que piensa sabiamente es inteligente; convence mejor el que elige cuidadosamente sus palabras.

Si deseamos que alguien nos obedezca, admire, o escuche nuestros consejos, entonces la forma en como hablamos debe de cambiar. No hay nada mejor que usar palabras agradables, que puedan generar una respuesta positiva en otra persona, y que haga de nosotros personas ejemplares. 

Usar las palabras correctas puede hacer que el ambiente cambie, pero usar palabras ásperas, o fuera de tono, lo que puede hacer es crear atmosferas incorrectas. 

Atacar, ser hiriente, o responder de manera brusca, nunca dará una buena impresión de ti, al contrario, solo hará que las personas que estén a tu alrededor te obedezcan por miedo, o termine rechazándote. 

Antes de hablar, medita bien en tus palabras, recuerda que estas no pueden causar furor. Deja que el espíritu de Dios te guie y te haga una nueva persona, para sacar todo aquello que no proviene del padre. 

Todos los derechos reservado a APLICACIONES CRISTIANAS