2 de Reyes 17: 10 Entonces 茅l se levant贸 y se fue a Sarepta. Y cuando lleg贸 a la puerta de la ciudad, he aqu铆 una mujer viuda que estaba all铆 recogiendo le帽a; y 茅l la llam贸, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba. 11 Y yendo ella para tra茅rsela, 茅l la volvi贸 a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas tambi茅n un bocado de pan en tu mano.聽

La historia de fe de la viuda de Sarepta es una de las que m谩s me gusta en la biblia; en primer lugar por la condici贸n de la mujer, y en segundo lugar, porque vemos que Dios nunca se queda con nada, el cumple o responde ante nuestras necesidades.聽

Estudiando textualmente la biblia, podemos analizar que la mujer era del pueblo Gentil, pero seguramente la indicaci贸n que el Se帽or le dio a El铆as, era porque esta mujer se hab铆a vuelto de sus Dioses paganos.聽

Otra de las claves que sean meritorias de saber, es que la mujer era muy pobre; reci茅n hab铆a perdido su esposo y buscaba le帽a para hacer un poco de pan para ella y su hija.聽

El铆as no sab铆a la condici贸n de la mujer, solo atendi贸 la indicaci贸n que Dios le hab铆a dado; digamos que tal vez el Se帽or quer铆a probar la fe de dicha mujer.聽

La situaci贸n de la viuda era desesperante聽

2 de reyes 17: 2 Y ella respondi贸: Vive Jehov谩 tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un pu帽ado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recog铆a dos le帽os, para entrar y prepararlo para m铆 y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.

Todos vivimos muchas veces situaciones desesperantes, en el caso de la viuda una crisis familiar la llev贸 a una crisis econ贸mica. Como vemos, hab铆a perdido su esposo y ahora deb铆a hacerse cargo de su hijo.聽

Pero en medio de esas crisis que solemos enfrentar Dios tambi茅n prueba nuestra fe, el problema es que muchas veces esas pruebas de fe nos inquietan, nos desarman, nos alejan del Dios creador, y nos hacen pensar ver como v铆ctimas.聽

A pesar de la respuesta de la mujer, el profeta le hace hincapi茅 de que hiciera como el le estaba mandando. Por eso es que le dice, 隆hazme a mi primero!, decir, como una voz que representa Dios le pidi贸 que le entregara la primera porci贸n a Dios.聽

Aqu铆 hay una reflexi贸n que me gustar铆a que analiz谩ramos: En medio de pruebas, circunstancias, problemas, 驴a qui茅n le damos el primer lugar?, porque muchas veces como personas de fe, como creyentes, le damos el primer lugar al problema, a la situaci贸n, a la dificultad, pero olvidamos a Dios.聽

El profeta no pod铆a tener pena por ella, porque era enviado por Dios y solo deb铆a obedecer al Se帽or, pero no hay duda que esa palabra que le dice es lo que destraba la fe y la casa de aquella mujer: 隆La harina de la tinaja de tu casa no escasear谩, ni el aceite de la vasija disminuir谩, hasta el d铆a en que Jehov谩 haga llover sobre la faz de la tierra!

Ahora bien, frente a esta promesa la viuda ten铆a dos opciones muy claras: Aceptar o rechazar la palabra del profeta.聽

Hoy en d铆a todos pasamos por situaciones como la viuda, en donde tenemos la promesa de Dios al frente, al mismo tiempo que tenemos la necesidad golpeando nuestro esp铆ritu, pero todo depender谩 de nosotros.聽

La obediencia destraba los milagros聽

2 de Reyes 17: 15 Entonces ella fue e hizo como le dijo El铆as; y comi贸 茅l, y ella, y su casa, muchos d铆as. 16 Y la harina de la tinaja no escase贸, ni el aceite de la vasija mengu贸, conforme a la palabra que Jehov谩 hab铆a dicho por El铆as.

Si algo me gusta atesorar de esta historia es que la viuda de Sarepta obedeci贸 la palabra del profeta y la promesa se cumpli贸. Es sin duda lo que Dios desea para nuestras vidas.聽

Y su coraz贸n no solo hizo que pudiera recibir de la bendici贸n de Dios, sino tambi茅n de ser libertada de otro proceso que le toc贸 padecer. Dice la biblia que d铆as despu茅s sus hijo padeci贸 una terrible enfermedad y muri贸.聽

Porque muchas cuando el Se帽or desea moverse poderosamente en la vida de una persona, vendr谩n situaciones que sin duda buscar谩n sacarlos de su fe, esta es la forma en c贸mo act煤a el enemigo en nuestras vidas. 麓

Pero a pesar de ello, cuando cuidamos nuestro coraz贸n y cuando vamos a lo prof茅tico no hay duda que Dios responder谩, porque el Se帽or nunca se queda con nada.聽

En el vers铆culo 22, vemos como el Se帽or escucha la voz del profeta y el ni帽o resucit贸. La ofrenda de la viuda fue tan grande que no solo recibi贸 recompensa, sino que su descendencia fue librada de la muerte.聽

Reflexi贸n final:聽

Todos en alg煤n momento podemos pasar situaciones como la de la viuda de Sarepta, pero en primer lugar debemos ver al Se帽or como un proveedor, y lo segundo es que debemos entender que Dios no se queda con nada.聽

Hoy puedes que est茅s batallando una crisis financiera, emocional, o f铆sica, pero ante todas ellas ten por seguro que Dios tu proveedor te acompa帽a y nada podr谩 alejarte de la bondad de Cristo.聽

Solo debes mantener tu fe y recordar que siempre debemos buscar lo primero, mantener la esperanza en Cristo como nuestro 煤nico y verdadero salvador, para que el nos conceda la victoria y para recibir de su promesa fiel.聽

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