2 de Timoteo 3:15-16

¨ 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. ¨

Muchos aseguran que leer la biblia resulta una tarea compleja, difícil e incluso peligrosa, pues puede llevarnos a la locura. Pero, la verdad es que no hay nada de razón en estos pensamientos, la biblia guarda un magnífico poder en sus palabras y tiene un propósito claro para sus lectores.

Muchos estudios han comprobado su veracidad histórica, científica y geográfica, pero fuera de ello con examinar un poco su contenido podemos verificar su veracidad moral y espiritual. Toparse con la escritura puede ocasionar un solo resultado y este es que terminemos conociendo la verdad y esta nos haga libres. “Juan 8:32”

Proviene de Dios y es útil V-16

Un aproximado de 40 hombres intervinieron en el trabajo de escribir cada uno de los libros que componen la biblia, pero el inicio de este texto nos muestra que tienen algo en común y eso es el autor espiritual. Dios por medio de su espíritu está detrás de cada palabra en la escritura.

La biblia no se trata de un montón de reglas ordenadas para controlar, ni tampoco cuenta múltiples historias al azar para provocar reflexión. La palabra narra una sola historia que nos habla de cómo Dios a través de su hijo redime a la humanidad, muestra su gracia y misericordia y nos llama a la salvación.

Toda la escritura guarda relación de principio a fin, siendo Jesús su centro y demostrándonos que proviene de Dios, si la palabra fuera manipulada o con la intención de reflejar una religión perfecta, no veríamos en ella los errores que sus mismos escritores cometieron y los de aquellos de quienes se habla en ella.

Si comparamos la biblia con algún otro libro sería con un manual, porque en ella conseguimos las instrucciones de todo lo referente a la humanidad. El propósito con el que fuimos creados, lo que le agrada y lo que no al creador, y cuáles son las cosas de las que debemos cuidarnos. 

No se equivoca el apóstol pablo al decir que toda la escritura es útil, porque en cualquiera de sus libros encontraremos palabras de aliento, corrección, instrucción, ánimo, sabiduría y más. La biblia no está hecha para hacernos religiosos, está hecha para que conozcamos a Dios y nos conozcamos a nosotros mismos.

Tiene un propósito en nosotros V17

Las palabras de la escritura buscan una sola cosa y es llevar al hombre a la perfección. Pero, esta perfección realmente se entiende como madurez, un estado donde hayamos entendido cuáles son las verdaderas prioridades de esta vida, cuál es nuestra posición ante el creador y cómo deberíamos vivir.

El Padre no busca por medio de su palabra que nos sintamos condenados, menospreciados, excluidos, inútiles o perdidos. En toda la escritura no existe ni un solo versículo que procure el mal para el hombre, por el contrario, cada mandato en ella busca cuidar de nosotros.

La biblia hace que podamos entender la verdad del mundo en el que estamos y que vivamos haciendo lo correcto, aun cuando esto no sea lo que ha todos los demás le agrade.

Un gran poder en ella

Lucas 11: 28 28 Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.

Algo que sí podemos asegurar de la escritura es que transforma, sus palabras llegan a ser como un abrazo directo al corazón en momentos de dificultad, pero también son la luz que nos sacan de la oscuridad. Muchas veces lo que no logra hacer en alguien un psicólogo o un médico, la palabra lo provoca con un simple verso.

No veas la biblia como un simple libro, en ella está el mensaje del corazón de Dios a tu corazón. 

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