La creación de Dios nunca deja de sorprendernos, especialmente cuando la admiramos en un paisaje natural y uno de los mayores exponentes fue el salmista David. En este artículo, vamos a reflexionar sobre el pasaje de Salmos 19:1-6, donde se nos muestra cómo los cielos y el firmamento declaran la gloria de Dios y anuncian su obra. 

También, vamos a ver cómo la creación nos revela el poder, la sabiduría y el amor de Dios, y nos invita a alabarle y a cuidar de su obra. Por último, vamos a dar algunos consejos prácticos para disfrutar de la creación, como contemplar el cielo, admirar las flores, escuchar los pájaros, entre otros. Esperamos que este artículo te sea de bendición y te anime a valorar más la creación de Dios.

Breve explicación de Salmos 19:1-6

Este pasaje forma parte de un salmo que se divide en dos partes: La primera (versículos 1-6) se refiere a la revelación de Dios a través de la creación, y la segunda (versículos 7-14) se refiere a la revelación de Dios a través de la ley. Pero, en este artículo, nos enfocaremos en la primera parte.

El salmista David, que era un pastor y un rey, tenía una gran sensibilidad para apreciar la obra de Dios en la naturaleza, debido a que, durante su juventud, cuando cuidaba de las ovejas de su padre, pasaba gran parte de sus días admirando la naturaleza. 

Él expresa su admiración por la belleza y el orden del universo, que reflejan la gloria y la sabiduría de Dios. Pero, debes entender que la gloria de Dios es el resplandor de su presencia, su poder y su majestad. Por otra parte, la sabiduría de Dios es el diseño inteligente y armonioso de todas las cosas. 

David usa una metáfora poética para decir que los cielos y el firmamento son como un libro abierto que comunica el mensaje de Dios a todas las naciones, sin necesidad de palabras. Pero, debes saber que los cielos son el espacio donde se ven las estrellas, los planetas y las galaxias. Además, el firmamento es el cielo azul donde se ven las nubes, el arco iris y los pájaros. Estos elementos nos hablan del creador que los hizo con su palabra.

David se enfoca especialmente en el sol, que es el astro más brillante y poderoso, y lo compara con un atleta o un novio que recorre su camino con alegría. El sol sale cada mañana por un extremo del cielo y llega al otro extremo al atardecer. Por lo tanto, el sol simboliza la presencia y la providencia de Dios, que ilumina, calienta y sostiene toda la vida. 

David reconoce que nada escapa al calor del sol, así como nada escapa al conocimiento y al cuidado de Dios. Este pasaje nos invita a contemplar la obra de Dios en la naturaleza y a alabarle por su grandeza y su bondad.

¿Qué nos quiere enseñar David en este pasaje?

Con este pasaje, David nos quiere enseñar varias lecciones sobre Dios y su creación y algunas de ellas son:

Dios es el creador de todo lo que existe: Él hizo los cielos, el firmamento, el sol y todo lo que hay en ellos. Todo lo que vemos en la naturaleza es obra de sus manos. Él es el origen y el sustento de toda la vida.

Dios se revela a través de su creación: Él nos muestra su gloria, su sabiduría y su amor a través de las maravillas que ha hecho, pues su creación es como un libro que nos habla de él, sin necesidad de palabras. Es decir, su creación es como un testimonio que nos da evidencias de su existencia y su poder.

Dios merece nuestra alabanza y nuestra adoración: Él es el único digno de recibir toda la gloria, la honra y el poder, y su creación nos invita a reconocer su grandeza y su bondad, y a darle gracias por todo lo que ha hecho por nosotros. Su creación nos inspira a cantarle himnos, a orarle con gratitud y a rendirle nuestra vida.

Dios nos llama a cuidar de su creación: Él nos ha dado la responsabilidad de administrar los recursos que nos ha provisto, con sabiduría y con amor. Su creación nos pide que la respetemos, que la protejamos y que la compartamos con los demás, además nos desafía a ser buenos mayordomos, a evitar el desperdicio y la contaminación, y a promover la justicia y la paz.

Aprendiendo a Disfrutar de la creación como David

Para disfrutar de la creación de Dios, podemos seguir el ejemplo de David y hacer algunas cosas como:

Contemplar el cielo: Podemos observar el cielo en diferentes momentos del día y de la noche, y admirar los colores, las formas y los movimientos que vemos. También, reconocer la grandeza de Dios que hizo todo esto con su palabra.

Admirar las flores: Podemos apreciar la belleza, la variedad y el aroma de las flores que hay en nuestro entorno. De igual modo, es necesario agradecer a Dios por su sabiduría que creó todo esto con su poder.

Escuchar los pájaros: Podemos escuchar el canto, el trino y el gorjeo de los pájaros que hay en nuestro alrededor. Esto lo hacemos para alabar a Dios por su amor, que hizo todo esto con su bondad.

Estas son solo algunas ideas para disfrutar de la creación de Dios. Hay muchas más cosas que podemos hacer para apreciar su obra y relacionarnos con él. Lo importante es tener un corazón agradecido y una mente abierta para recibir su mensaje. Que Dios te bendiga y te llene de su gozo.

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