Como padres de fe, siempre es una gran incógnita saber cómo educar a nuestros hijos en el Señor, como hacer para que la pasión por su presencia nunca se apague, a veces pensamos que nuestros pequeños no entienden lo que es amar o servir al Señor y no es así, de ellos es el reino de los cielos y aun desde pequeños debemos saber que a Dios le gusta escuchar las oraciones de nuestros pequeños.

Ahora bien, no podemos separar a nuestros hijos de la pasión que nos mueve a nosotros, debemos desechar esos pensamientos de creer que ellos no entienden, no están maduros no saben, a Dios le gusta escuchar a nuestros hijos, la palabra dice: “Llámame y te responderé. Te haré conocer cosas maravillosas y misteriosas que nunca has conocido.” Jeremías‬ 33:3‬ Dios está esperando que nuestros niños le llamen, le pidan, le clamen. Dios hablo y uso niños a lo largo de la biblia, por qué razón no lo haría con los nuestros.

Debemos saber, Dios está interesado en hablar con nuestros niños, pero es responsabilidad nuestra como padres enseñarles a entablar esa relación con el padre, Dios le hablo audiblemente a Samuel y le mostró  los planes que tenía con una nación. 

Si comprendemos que, Dios tiene buenas ideas para sus vidas. Si como padres priorizamos que nuestros hijos se acerquen a Jesús. Él les mostrara los planes de grandeza para ellos. Lo más inteligente que podemos hacer es orar a Dios para que él les muestre las cosas maravillosas que tiene para ellos.

No olvides algo, solo Dios conoce sus corazones, por eso Él solo espera la voz de nuestros pequeños hablando para  El responder:

Es como escuchar a alguien que canta mal y alguien que canta bien ¿ A quién prefieren escuchar? Es la misma sensación que uno siente cuando escuchas la voz de tu papá o tu mamá. Esa voz trae paz porque son personas que amas y se siente bien escuchar a la gente que amas. Así es Dios con nuestros pequeños, le gusta escucharlos porque los ama y entonces les da todo lo que le pidan. Les dará por herencia las naciones. Por eso la biblia dice en el Salmo 21:1: “Le has concedido lo que él más deseaba, jamás le negaste lo que él te pidió.” ‬‬

Es imperante que como padres enseñemos a nuestros hijos que la oración es importante, así lo enseñó Jesús  (Mateo 4)

En la biblia específicamente el libro de Mateo capítulo 4 se nos enseña cuando Jesús estuvo en el desierto. No debemos interesarnos en cosas menos importantes que la oración. Porque la oraciones es nuestro blindaje en medio del desierto y nuestro sostén en medio de las victorias. A veces nos preocupamos por cosas que no tienen más valor pero Jesús en el desierto nos enseña que cuando hay oración entonces hay respuestas.

Satanás en el desierto quiso distraer a Jesús con muchas cosas pero él nunca aceptó eso Satanás ofreció Pan, posiciones y muchas cosas… no eran malas pero más importante es lo que Jesús fue a hacer en ese desierto.

Entendamos algo nuestros hijos deben crecer de la mano de Jesús, ellos merecen crecer bajos los fundamentos de la oración y la palabra no como una religión sino como un estilo de vida, por algo la biblia dice en el libro de Proverbios 22:6 “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuera viejo no se apartará de él. Como padres es nuestra responsabilidad instruir a nuestros hijos por el camino correcto.

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