“Ustedes fueron comprados por un precio, no se vuelvan esclavos de nadie 1 Corintios 7:23”. Fuimos comprados por un precio muy valioso, fuimos escogidos antes de la fundación del mundo, no somos esclavos, somos hijos predestinados por Dios. 

Un siervo no se despierta cada día y decide que hacer. 

No tiene un tiempo propio, no es dueño de nada. Ni siquiera su tiempo es propio porque le pertenece a su dueño, un esclavo no decide que hacer con su dinero, todo lo que tiene no es propio porque le pertenece a su amo.

Incluso la familia de un siervo no le pertenece,siempre estará consiente que es un mayordomo a quien se le han encomendado cosas pero no es dueño absolutamente de nada. La realidad aunque nos incomode es que somos libres del pecado pero somos esclavos de Cristo, el padre nos compro con un costo valioso y fue el de la sangre de su hijo amado. 

Muy pocos cristianos viven como un esclavo de Jesus, hoy mas que nunca vemos personas decir que profesan la fe, pero no obedecen a su comprador.

  • ¿Podemos decir que nuestras vidas sirven al Señor?

Realmente ¿nuestras vidas sirven al Señor como esclavo que sirve a su amo? Es una pregunta controversial ya que el pueblo de Cristo se ha encargado de pensar que servir a Jesús es cumplir con una asignación eclesiástica y no es así. 

Servir a Cristo es de Cuerpo, alma y espíritu, es llevar nuestra obediencia a la voluntad del Señor en nuestras vidas. 

Muchos podemos declarar que vivimos nuestras vidas para el Señor, pero realmente la mayoría vive aun para si mismo, para sus puntos de vista, para sus placeres. 

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20 Dice la palabra que no somos nosotros es Cristo a través de nosotros.

  • Es momento de saber quienes somos

Alguien que se denomine mas que vencedor, ganador y triunfado sabe que para lograr éxito en la vida nadie lo hace solo, siempre fue entrenado o adiestrado por alguien, entonces es allí donde entra la palabra de que fuimos comprados por Cristo, pues nuestra vida sin Él era pura perdida y fracaso, pero en el momento en que nos compro con precio de sangre nuestra vida cobro otra dimensión, pasamos de muerte a vida de tinieblas a luz.

Basta de tomar decisiones sin antes consultar al padre, esto nos llevará al fracaso.

La manera de tomar decisiones basadas en nuestras propias preocupaciones y deseos, en lugar de buscar los intereses del Señor termina direccionandonos por un camino sin salida. Nos hace perdernos en el propósito de Dios para nuestras vidas.

  • Un verdadero siervo esta lleno del espíritu santo

No basta con realizar labores domesticas dentro de una congregación o denominación, se trata de vida del espíritu, por eso la biblia dice en el libro de hechos que aun sobre los siervos el padre derramará de su Espíritu y estos profetizaran.

Es saber cuando hablar, cuando profetizar, saber cuando hablar de parte del Señor y cuando callar porque el padre nos manda a hacerlo, el padre derrama de su espíritu sobre sus siervos, sobre los mansos y obedientes que escuchan su voz.

  • Somos los verdaderos siervos de Jesús

La palabra de Dios nos hace comparación como siervos, el padre dice que somos sus siervos y que nos ha sacado de lugares de opresión y de verdadera esclavitud porque somos hechura suya. 

Ahora bien, un verdadero siervo del Señor debe una persona netamente obediente a Cristo y su palabra, debe manifestar los frutos del espíritu, debe vivir en santidad, considerado con aquellos que le rodeen.

Un siervo de cristo debe ser sobrio, prudente, obediente porque somos siervos no por lo que hacemos sino por lo que manifestamos de adentro hacia afuera porque son personas que anhelan vivir en santidad conociendo cada día a su Señor. 

Romanos 6:20 “Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna.”

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