Una persona puede experimentar ataduras en una, varias o todas las áreas de su vida. Hoy en día son muchas las personas que anhelan avanzar en su caminar en Cristo Jesús pero ciertas sogas se lo impiden, Cristo en la cruz del calvario pago por todos nuestros pecados, rebeliones, y ataduras, pero es una decisión nuestra creer el acto que el hizo en la Cruz.

Existen diferentes géneros y tipos de ataduras, las cuales atacan al cuerpo de Cristo que es su iglesia. En Jueces capitulo 16:21-22 Podemos observar como un hombre de Dios el cual era un Juez, termina atado a cadenas que le impedían asumir su llamado Mas los filisteos le echaron mano, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas para que moliese en la cárcel. Y el cabello de su cabeza comenzó a crecer, después que fue rapado.”

  • Ataduras viejas y nuevas, propias y generacionales, voluntarias e involuntarias, visibles e invisibles. Una atadura existe dentro de uno de estos seis grupos: ataduras físicas, emocionales, espirituales, culturales, sociales y económicas. Sansón podemos verle que tenía una atadura emocional.
  • Cuando una persona está cautiva por una atadura, experimenta lo que Sansón experimentó en Gaza: girar en círculos en un molinete, dando vueltas en el mismo sitio sin poder avanzar, derrochando esfuerzo y energía para el beneficio de otro. 
  • Siempre habrá alguien que se beneficia de una atadura: el infierno y las personas que operan bajo las tinieblas. 
  • La persona que ha tenido una atadura por mucho tiempo, muchas veces no es consciente de esa atadura, hasta que es expuesta por la luz y el poder de Dios. 
  • A Sansón le arrancaron los ojos; esto proféticamente nos dice que donde no hay visión no hay avance, pero además predomina una atadura. 
  • Las ataduras traen ceguera espiritual, falta de visión, de entendimiento y de esperanza.

Ahora bien, definamos algo ¿Que es una atadura?

Una atadura o una ligadura, es un elemento espiritual que impide el movimiento y el avance, aislando y destruyendo la libertad de una persona o una nación. Todo aquello que amarra a un punto fijo es una atadura. Las Escrituras utilizan diferentes figuras proféticas para ilustrar cómo opera una atadura: yugos, cuerdas, pesadas cargas, molinetes, grilletes y cadenas. 

Todas las ataduras tienen algo en común: buscaran oprimirte y atormentarte. Toda atadura o ligadura, con el paso del tiempo termina desarrollando un hábito y una conducta, que luego generan más hábitos y más conductas destructivas. Una atadura es también un ámbito espiritual de destrucción en donde se aceleran el deterioro físico, espiritual y moral de la persona. 

¿Cómo se alimentan las ataduras?

El alimento de las ataduras son el pecado contra Dios y la ausencia de Él. Es decir, cuando alguien no lidia a tiempo con una atadura, esta irá echando raíces hasta establecer otra atadura, y luego otra atadura en otra área, hasta que la persona queda en completa cautividad. En cambio cuando existe una comunión íntima con Dios y una obediencia a su visión, propósito y diseño, día a día Dios va limpiando, sanando, liberando y rompiendo las ataduras cuando estas recién quieren arraigarse.

 ¿Qué debo hacer para ser libre de las ataduras?

  • Identifícalas, llámalas por su nombre, cuando Jesús habla con el endemoniado de gadareno lo llamo por su nombre le dijo “legión”, identifica y reconoce que cosas no te dejan avanzar y son ataduras en tu vida. No hay peor ciego que el que no quiere ver, si no identificamos nosotros mismos y reconocemos no podremos ver liberación, por eso Jesús en su palabra nos lleva a creer con el corazón pero a confesar con la boca, porque es una cuestión de reconocer.
  • Renuncia a ellas, lo segundo que debemos hacer al identificar una atadura es renunciar a ellas, debes ir al padre y decirle que no quieres más esa naturaleza en tu vida. Aborrece lo que te hace daño, una atadura te deja sin avance, te lastima y te deja sin visión, llegó el momento de rechazarlas. La biblia dice en 2 Corintios 5:17 que: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
  • Tercero cambia de dirección, lo último que debes hacer es dar un giro de 180 grados, cambia de dirección. Si sabes que hay lugares que te acercan más a tu pasado que a tu futuro, entonces es tiempo de cambiar de rumbo. Si la falta de perdón era una atadura, llego el momento de perdonar, si la avaricia era una atadura llego el momento de dar desmedidamente, si promiscuidad era una atadura en tu vida llego en momento de guardarte en santidad. Si las piezas de tu rompecabezas estaban desordenadas llego el momento de que Jesús las restaure.

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