Todos conocemos que esta vida está llena de altos y bajos, es decir momentos muy amenos y situaciones un poco fuertes. Si pudiéramos escoger, todos desearíamos no pasar por sufrimientos, pero muchas veces estos son necesarios para madurar y comprender lo que Dios quiere con nosotros. 

Las adversidades nos dejan en la mayoría de las ocasiones sin dirección, sin norte, sin posibilidades de poder seguir. 

Estar sin dirección es algo que en ocasiones no suele suceder, podemos decir que muchas veces se trata de planes que se nos han frustrado, proyectos sin alcanzar o definitivamente la falta de orientación. 

Anhelamos la posibilidad de poder escuchar a alguien que nos guíe, y nos diga cuál es el camino o la decisión correcta. 

Proverbios 3:5-6 Confía en el señor con todo tu corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos y Él allanará tus sendas. 

Planificación de vida 

Después de una caída o un momento de crisis terminamos desorientados. No sabemos cómo realmente podemos comenzar de nuevo y es allí cuando la falta de dirección se apodera de nuestra vida. 

La planificación es parte esencial del proceso, primero evaluamos en donde estamos y que realmente queremos alcanzar. 

Todos nuestros planes o metas deben ir alineados a la voluntad de Dios. Pudiéramos decir como siempre que el primer pasó radica en la oración. La falta de dirección es algo que ocasionalmente nos arropa y no hay mejor solución para ello que la oración. 

Dedicar cada día de nuestras vidas a conocer a Dios y que sea Él diciéndonos cuál es el camino correcto a tomar. 

Salmo 48:14 Porque este Dios es Dios nuestro eternamente, y para siempre; Él nos guiará aún más allá de la muerte.

Proyectos que nos enamoren

De seguro tienes talentos y habilidades que puedes desarrollar de forma muy fácil, pero cuando nos desorientamos y perdemos la dirección terminamos ansiosos haciendo cosas que realmente no nos corresponde, incluso eso hace que todo en tu vida termine peor. 

Canaliza qué es aquello que realmente sabes hacer, los talentos los tenemos todos, quizás aún no descubres los tuyos, pero créeme están allí. 

Toma tiempo de tu vida para explorar aquello que amas hacer y que por supuesto haces bien, esto es lo que vendrás a desarrollar con dirección de Dios para crecer como persona en un mundo tan difícil. Es lo que te hará avanzar y contagiar a otros con el mismo ímpetu. 

Hoy más que nunca estamos seguros de que con un tiempo a solas con Dios y dedicando tus días a buscarlos Él te dará dirección en todo lo que hagas, aun si te equivocas en tu manera de reaccionar ante el error no será igual, pues estará lleno de madurez para corregir y avanzar. 

Proverbios 19:21 El corazón de los hombres está lleno de muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios de Dios. 

Planifica tus proyectos y colócalos en manos de Dios, te aseguro que Él te confirmara y apoyara en lo que necesites para avanzar y crecer como persona. Tu vida nunca volverá a ser igual, pues tener dirección de vida es un regalo que nos hace estar cada día más retados a seguir y vivir. 

Para canalizar tu dirección de vida debes saber ¿Qué quieres para tu vida?, comienza a reconocer cuál es tu condición actual, organiza cuáles son tus prioridades, traza planes y proyectos, establece metas a corto mediano y largo plazo

Tener dirección marcará tu vida rumbo a un nuevo comienzo

Estás listo, este es el momento perfecto para comenzar de nuevo. Esta vez siguiendo los pasos de tu creador y esperando su respuesta. Cuando queremos tener dirección de vida nos enfocamos en planificar cada una de las cosas queremos, observamos cómo estamos ahora y que podemos hacer para alcanzar cada uno de nuestros proyectos. 

No podemos negarte que vendrás momentos de desánimo, siempre por algunas razones cuando estamos enfocados, llegan situaciones para ponernos a prueba, es justo allí donde debes medir tu madurez y lo que has logrado alcanzar buscando primeramente a Dios. 

Beneficios de tener una vida enfocada

Sin duda alguna son muchos los beneficios que podemos encontrar cuando nuestra vida está enfocada. Cuando tenemos un objetivo trazado por el cual luchar y sabemos que por muy difíciles que sean las situaciones externas, aun así podemos alcanzarlo.

Vemos lo que para muchos es el fin de un proceso como un oportuno momento para una segunda oportunidad, mientras las personas ven que todo está acabado, nosotros tenemos una visión de futuro. Tener dirección de vida es lo que ahora muchos anhelan, pero que sólo acercándonos a Dios podremos encontrarla. 

Eclesiastés 5: 19-20 Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios. Porque no se acordaran mucho de los días de su vida; pues Dios le llenará de alegría el corazón

La vida te deleitará con una hermosa familia, con buenos amigos, consejeros, con buenas oportunidades laborales, emprendimientos. Con momentos únicos para extender el amor y la misericordia a quienes te rodean, en fin, para ayudar a otros a tener objetivos claros así como hoy tú los puedes tener. 

Basta con dar ese paso certero y especial de buscarlo a pesar de cualquier adversidad y confiar en que aunque para el mundo sea imposible, para Dios todo es posible.

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