2 de Corintios 5: 17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!

Una de las proezas que Dios nos da cuando lo buscamos es que nos otorga ser nuevas personas, es decir, nuevas criaturas. El Señor restituye toda nuestra vida para redimirnos de pecado. 

Cuando uno acepta al Señor como su salvador, estamos hablando de un nuevo estilo de vida que Dios nos da, y comenzamos en una búsqueda genuina donde el propósito del Eterno se consolida en nuestras vidas. 

Todos los días de tu vida has una pequeña reflexión y piensa como era tu vida antes de conocer a Jesús y cómo es ahora, de esta manera podrán entender que significa tener un nuevo estilo de vida. Incluso, tal vez estés nuevo en el camino de la fe, pero es necesario saber que somos escogencia divina de nuestro creador. 

Dios nos llama

Lo primero que debemos entender es que Dios nos llama, y no para entrar a una religión sino a una forma de vida, donde el Señor nos aparta para ser la luz del mundo. 

Al mismo tiempo que Dios nos llama, nos otorga el plan divino de hacernos comprender que somos escogidos, y no somos un accidente en esta tierra. Es decir, Dios siempre ha tenido un plan  para con nosotros desde antes de la fundación del mundo. Comenzamos a vivir para cristo y no como vive todo el mundo, entonces comprendemos que su voluntad es buena, agradable y perfecta. 

Dios nos cambia el pensamiento 

Otra de las cualidades que Dios nos otorga es el cambio de nuestros pensamientos, tal y como dice la biblia Romanos 12: 2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

Una vez buscamos el camino del Señor, el padre nos da la capacidad de renovar nuestra mente y allí nuestros pensamientos descubren cual es la verdad, dejando atrás nuestra vida pecaminosa. 

Antes de con conocer al Señor, nos dejábamos llevar por nuestra propia lógica o razonamiento, pero una vez hemos llegado a Cristo, el Señor nos muestra el camino a seguir. 

Cuando estábamos sin Cristo, vivíamos tal vez en desorden, sin esperanza, desconociendo la palabra y la verdad, alejados de su amor, su perdón y su misericordia, pero al llegar ante él nuestra vida cambia y el Señor la restituye. 

Mi vida tiene un nuevo comienzo 

Encontrarnos en cristo es un nuevo comienzo para nuestras vidas. No nacemos “literalmente de nuevo”, sino que nuestro espíritu comienza a vivir de manera diferente. 

Dejamos atrás el pecado y la mala manera de vivir, para encontrar redención, vida, plenitud, bondad, amor y dirección. 

Somos luego una herramienta eficaz en manos del Señor, y comenzamos a convertirnos en seres propagadores de luz y sal para esta tierra. Ya no solo entendemos que Dios no redime, sino también comprendemos que Dios nos usa para que hagamos su voluntad. 

Todos los derechos reservado a APLICACIONES CRISTIANAS