Mateo 5: 27 Después de esto, Jesús salió y vio a un cobrador de impuestos llamado Leví, sentado en el lugar donde se pagaban los impuestos. Jesús le dijo: Sígueme. 28 Dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

En muchas historias de la biblia podemos ver pasajes donde personas siguen a Jesús, pero una de las que más causa la atención de todo creyente es la conversión del Mateo. 

Ahora bien, lo primero es porque Mateo era un recaudador de impuestos, para la época su oficio era repudiado por todo el pueblo judío; y es que las personas que hacían estas tareas representaban el poder de Roma, que oprimía al pueblo. 

Al parecer esto no perturbaba a Mateo, incluso, cuando el Señor lo llama dice la biblia que este hombre dejó todo lo que tenía y le siguió. Un claro ejemplo de una fe tan retadora que olvidó posición y bienes para seguir al mesías. 

Cuando el Señor llama a Mateo lo hace para quebrantar toda estructura que podía establecer que Jesús venía por unos pocos, al contrario, era la forma en que podía mostrar que su amor era para con todos. 

Jesús vino con una tarea muy específica y fue rescatar a los que estaban perdidos. Hoy en día la fe funciona igual, el Señor viene por aquellos que detrás de sus estructuras, pecados o circunstancias, han dejado a un lado la fe. 

Ojalá todos lográramos entender la fe como lo hizo Mateo, que sin prejuicio ni condiciones decidió seguirle. Para ello debemos entender primero ¿Quién nos llamó?, cuando entiendes que es Cristo el que busca traer redención a tu vida, no habrá excusa para seguirle. 

La diferencia del joven rico 

Lucas 18: 18 Un dirigente le preguntó: Maestro bueno, ¿qué debo hacer para tener vida eterna? 19 Jesús le contestó: ¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. 20 Tú sabes los mandamientos: “No cometas adulterio, no mates, no robes, no des falso testimonio, respeta a tu papá y a tu mamá”.

21 Entonces el dirigente dijo: Los he obedecido todos desde que era joven. 22 Cuando Jesús escuchó esto, le dijo: Todavía hay algo que te hace falta: vende todo lo que tienes y reparte el dinero a los pobres. Así tendrás una recompensa en el cielo. Luego ven y sígueme. 23 Pero cuando el dirigente oyó esto se puso muy triste porque era muy rico.  

Aquí vemos dos acciones muy diferentes una del otro. Dice la biblia que Mateo olvidó su posición por seguir al Mesías, pero nos encontramos con un joven rico que tuvo un gran argumento en cuanto a su salvación, es decir, la respuesta del mesías entristeció su corazón. 

Y esto no solo quiero que lo llevemos al plano de lo material, sino a cualquier esfera de nuestra vida donde puede que Dios nos esté pidiendo que renunciemos al algo para alcanzar la salvación. 

Esto puede ser pecados, mala manera de vivir, relaciones, o cualquier piedra que nos esté obstaculizando la vida de fe, a lo que muchos no desean obedecer. 

Dice la biblia que el Joven se puso muy triste porque era muy rico, es decir, su vida estaba centrada en lo que tenía, en su posición, pero su búsqueda o su interés por conocer la vida eterna solo quedó allí, no marcó transcendencia. 

Típico de mucha gente que escucha el mensaje de salvación, pero la palabra nuca termina causando efecto porque habrá muchas cosas que antepondrán y le darán más valor.  

Reflexión final

Todos debemos conocer y entender cuando Dios nos llama, y ojalá todos pudiésemos llegar al poder de revelación de Mateo. Este hombre, dice la biblia que no cuestionó, no preguntó, no refutó, sino que dejó todo lo que tenía para seguirle inmediatamente. 

Si seguimos condicionando nuestra fe, nunca encontraremos una razón sobrenatural para seguirle o para obedecerle, pero cuando dejamos a un lado los argumentos, encontraremos la razón perfecta para seguir al Mesías. 

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