Las finanzas son una parte importante de la vida de todo ser humano, y también de la vida cristiana. De hecho, la Biblia tiene mucho que decir sobre cómo debemos administrar nuestros recursos, tanto para honrar a Dios como para bendecir a los demás.
A continuación, explicaremos tres principios bíblicos para tener finanzas sanas: Pagar todas las deudas y no deber a nadie, sembrar generosamente para la obra de Dios y mirar con misericordia a los desvalidos y necesitados y ser generosos con ellos.
Pagar todas las deudas y no deber a nadie
La Biblia nos enseña que debemos ser responsables con nuestras obligaciones financieras y evitar el endeudamiento excesivo. El apóstol Pablo nos dice: “No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.” (Romanos 13:8).
El apóstol nos da este consejo porque el endeudamiento nos hace esclavos de los acreedores y nos impide disfrutar de la libertad que Dios nos ha dado. Además, nos impide ser generosos con los demás, ya que tenemos que destinar una parte de nuestros ingresos al pago de intereses y cuotas. Por eso, la Biblia nos aconseja: “El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta.” (Proverbios 22:7).
Por lo tanto, el primer paso para tener finanzas sanas es pagar todas las deudas que tengamos y evitar contraer nuevas deudas innecesarias. Esto requiere disciplina, planificación y sacrificio, pero también nos trae paz, tranquilidad y libertad. Así podremos cumplir con lo que Dios espera de nosotros: “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos” (Proverbios 3:9).
Para lograrlo, puedes orar a Dios y en tu intimidad pedirle que te ayude a tener dominio propio para evitar caer en deudas. Sin embargo, también es necesario que hagas un presupuesto de gastos e ingresos, e incluir solo los gastos más necesarios, y procurar seguirlo al pie de la letra para evitar caer en deudas innecesarias.
Sembrar generosamente para la obra de Dios
La Biblia nos enseña que debemos ser generosos con Dios y con su obra, reconociendo que todo lo que tenemos viene de él y le pertenece. Además, Jesús nos dijo: “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.” (Lucas 6:38).
El apóstol Pablo también nos anima a dar con alegría y según lo que hayamos propuesto en nuestro corazón: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” (2 Corintios 9:7).
Sembrar generosamente para la obra de Dios implica dar nuestro diezmo, que es el diez por ciento de nuestros ingresos brutos, como una forma de reconocer que Dios es el dueño de todo y que nosotros somos sus administradores. Esta es una expresión de gratitud, obediencia y adoración a Dios.
La Biblia nos promete que si somos fieles en el diezmo, Dios abrirá las ventanas de los cielos y derramará bendiciones sobre nosotros: “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” (Malaquías 3:10).
Además del diezmo, sembrar generosamente para la obra de Dios implica dar ofrendas voluntarias para apoyar proyectos específicos o necesidades especiales dentro o fuera de la iglesia. De igual modo, son una forma de demostrar nuestro amor por Dios y por su reino.
La Biblia nos dice que Dios ve lo que damos y lo recompensa según nuestra intención: “Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.” (2 Corintios 8:12).
Mirar con misericordia a los desvalidos y necesitados y ser generosos con ellos
La Biblia nos enseña que debemos ser misericordiosos con los que sufren y necesitan de nuestra ayuda, siguiendo el ejemplo de Jesús, que vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. De hecho, Jesús nos dijo: “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.” (Mateo 25:35-36).
El apóstol Juan también nos exhorta a mostrar nuestro amor con hechos y no solo con palabras: “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.” (1 Juan 3:18).
Mirar con misericordia a los desvalidos y necesitados y ser generosos con ellos implica compartir nuestros recursos con los que tienen menos que nosotros, tanto dentro como fuera de la iglesia. Esto puede ser mediante donaciones, voluntariado, apadrinamiento, oración o cualquier otra forma de servicio.
La Biblia nos dice que al hacerlo, estamos prestando a Dios y él nos lo devolverá: “El que da al pobre, no tendrá pobreza; más el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones.” (Proverbios 28:27).
Estos son algunos de los principios bíblicos para tener finanzas sanas que podemos aplicar en nuestra vida cristiana. Al hacerlo, no solo estaremos honrando a Dios con nuestros bienes, sino también bendiciendo a los demás y siendo bendecidos por Dios. Recordemos lo que dijo Jesús: “Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:35).
Todos los derechos reservado a APLICACIONES CRISTIANAS
26 julio, 2024 a las 5:51 am
Amén y Amén por los siglos de los siglos gracias Amado Dios tu palabra es buena agradable y perfecta tu anelas verme bendecida prosperada y en Victoria en el poderoso nombre de Cristo Jesús tu hijo amado 🙏🏻🙏🏻🤗💪💖🇪🇨📖
26 julio, 2024 a las 6:07 am
Amen
26 julio, 2024 a las 7:10 am
🇩🇴 Señor tu ere fiel con lo que te son fieles tu bendice al dador alegre
26 julio, 2024 a las 8:29 am
La Gloria y la Honra para Nuestro Dios y que nos ayude a ser dadivosos. Y así honrarle a Él y también a nuestro prójimo ¡ aleluya !
26 julio, 2024 a las 8:52 am
Amén 🙏❤️🙏
26 julio, 2024 a las 11:29 am
Buen día,me encantan todas las reflexiones compartidás,abren y despejan las inquietudes y dudas de aquellas esferas de nuestra vida Cristina.Dios bendiga sus vidas.
26 julio, 2024 a las 12:52 pm
Amén 🙏
26 julio, 2024 a las 3:07 pm
Amén la gloria sea para mí santo padre Dios el dador y proveedor porque grande es su misericordia alabado y honrado sea el buen dador aleluya 🙏♥️🙏
26 julio, 2024 a las 3:08 pm
Amén amén y miles de veces amén, gracias Padre Celestial por todas las bendiciones recibidas y las bendiciones que están por llegar, alabado seas mi Dios Todopoderoso y eterno, para tí sea la gloria mi Dios Todopoderoso y amado, Gloria a Dios en las alturas, siempre de la mano y compañía de nuestro Gran Señor Jesucristo Rey de Reyes Señor de Señores y a quien acepto como mi único y gran Salvador.
26 julio, 2024 a las 3:33 pm
Amén y amén gloria a Dios aleluya aleluya
26 julio, 2024 a las 4:21 pm
Amén
26 julio, 2024 a las 4:37 pm
Amen
26 julio, 2024 a las 4:44 pm
Amé
26 julio, 2024 a las 5:38 pm
AMEN
27 julio, 2024 a las 4:19 am
Amén