Buenos y malos tiempos llegan a todos, esta es una realidad de la que no podemos escapar. La biblia nos muestra por medio del libro de Eclesiastés que todos tendremos oportunidades, y no sé trata de quien esté más capacitado, sino tiempo y ocasión llegan a todos. 

Todos tenemos la oportunidad en esta vida de crecer, prosperar, caminar en fe, de formar familias y de seguir el camino del Padre, lo que pasa muchas veces es que llenamos nuestra vida de excusas. 

Por tiempo he escuchado personas decir que no pueden dar lo que nunca recibieron, es decir, no pueden dar amor a sus hijos porque nunca recibieron amor, y no es así. Cuando Cristo llega a tu vida tiene la capacidad de transformar todo tu corazón. 

Incluso, me atrevería a decir que los padres más amorosos en esta tierra son aquellos que no recibieron amor y aun así decidieron ser tiernos y afectuosos con sus hijos. No se trata de lo que vivieron, sino de la historia que quieren o desean cambiar. 

En la Nueva Versión Internacional, la biblia dice en Eclesiastés 9:11 

11 Me fijé que en esta vida la carrera no la ganan los más veloces, ni ganan la batalla los más valientes; que tampoco los sabios tienen qué comer, ni los inteligentes abundan en dinero, ni los instruidos gozan de simpatía, sino que a todos les llegan buenos y malos tiempos.

Lo mismo sucede con la forma en como nos desarrollamos. Que vengas de un hogar con muchas limitaciones económicas no quiere decir que no puedas crecer y ser una persona prospera, porque todo depende de lo que decides que ser y de las oportunidades que decides tomar. 

Podemos ser personas muy inteligentes, creativas y con una capacidad única en una labor, pero atemorizados o llevados por las limitaciones, podemos encapsularnos en algo que al final nunca nos dará el éxito deseado. 

Todos debemos saber que buenos y malos tiempos nos llegarán. Es decir, hoy tal vez estés pasando por un tiempo de crisis, desasosiego, o un tiempo muy incierto para tu vida, pero esto no quiere decir que sea el final. 

Las temporadas pasan, los tiempos malos pasan, las crisis también pasa. Lo único que no pasa es la fe que tenemos, la forma en como vemos los obstáculos, la manera en como caminamos frente a las adversidades. 

Elimina las excusas de tu vida; estas creencias solo hacen colocarnos limitaciones y no nos dejan avanzar. 

La excusa es un arma de las tinieblas que está muy asociada al engaño y la mentira, es lo que muchas veces usamos para no enfrentarlos retos y lo que es peor, para no obedecer a Dios. 

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