Hechos 5: 1聽

Hab铆a cierto hombre llamado Anan铆as, quien junto con su esposa Safira vendi贸 una propiedad. Y llevo solo una parte del dinero a los ap贸stoles, pero afirm贸 que era la suma total de la venta. Esto lo hizo con el consentimiento de su esposa. Y as铆 se qued贸 con el resto del dinero. Pero, Pedro le dijo Anan铆as, 驴por qu茅 has permitido que Satan谩s llenar谩 tu coraz贸n?, le mentiste al Esp铆ritu Santo y te quedaste con una parte del dinero. La decisi贸n de vender o no la propiedad fue tuya y despu茅s de venderla el dinero tambi茅n era tuyo para regalarlo, 驴o no? 驴C贸mo pudiste entonces a hacer algo as铆? No nos mentiste a nosotros, sino a Dios.聽

El contexto del vers铆culo

En este momento, cuando se da Hechos, cap铆tulo 5, se est谩 dando lo que es la primera iglesia cristiana. Los primeros hermanos cuando se reun铆an notaban que hab铆a unos con necesidad o en extrema pobreza, mientras que otros ten铆an dinero o posesiones. Entonces, los que ten铆an posesiones vend铆an lo que ten铆an y tra铆an el dinero y los repart铆an equitativamente con los que no ten铆an nada o con los que ten铆an necesidad. De esa manera, unos con otros se ayudaban, y el que ten铆a m谩s ayudaba al que ten铆a menos.聽

Eso se dio en la primera iglesia, pero Anan铆as y su esposa Safira, al ver que todos tra铆an el dinero de sus ventas, ellos tambi茅n quisieron hacer lo mismo. La diferencia, es que ellos no buscaron hacerlo de coraz贸n, sino que quer铆an hacerlo para aparentar delante del hombre que ellos ten铆an, un coraz贸n dadivoso.聽

Resulta que ellos vendieron la propiedad, pero, para entender que fue lo malo que ellos hicieron, supongamos que ellos vendieron la propiedad en 10.000 y trajeron 6.000 a los ap贸stoles. Entonces, les dijeron a los ap贸stoles, vendimos la propiedad en 6.000.聽 Es decir, ellos quer铆an aparentar que eran generosos teniendo una intenci贸n oculta.聽

Aplicaci贸n para nuestras vidas

Muchas veces hay momentos en que nos preocupamos m谩s por guardar las apariencias, que por lo que realmente hay en nuestro coraz贸n. Sin embargo, Dios no mira la apariencia, Dios mira el coraz贸n de cada uno de nosotros.

Aunque las personas veamos solamente la apariencia, Dios conoce lo m谩s profundo de tu coraz贸n y tus intenciones. Esto puede parecer una palabra fuerte, pero tambi茅n es una palabra de 谩nimo, porque Dios, aunque conoce lo profundo de nuestro coraz贸n, aun as铆 nos ama y no nos rechaza. Al contrario, trata de acercarnos cada vez m谩s a 脡l.聽

Esto deber铆a ser una reflexi贸n para nosotros para que no hagamos las cosas buscando la aprobaci贸n de los que nos rodean, sino la aprobaci贸n de Dios. Es decir, no necesitamos impresionar a los dem谩s como Anan铆as y Safira, sino preocuparnos por lo que Dios piensa de nosotros.

Entonces, esta pareja vendi贸 la propiedad, y se qued贸 con una parte del dinero, y la llevaron a los pies de los ap贸stoles para que ellos repartieran y as铆 quedarse con los aplausos de la gente. La intenci贸n de su coraz贸n, era quedar bien delante de las personas.

Pero, el Ap贸stol Pedro, lo que dice es, no nos mentiste a nosotros, le est谩s mintiendo a Dios y en cuanto dijo estas palabras Anan铆as cay贸 al suelo y muri贸. Esto es algo tremendo, Anan铆as muri贸 a causa de estar fingiendo y aparentando.聽

Este es el mismo riesgo que corre nuestra vida por las apariencias. Quiz谩s no sea una muerte f铆sica como la de Anan铆as, pero s铆 una muerte espiritual, porque esto de estar aparentando constantemente delante de las personas, generan en nuestro coraz贸n una angustia. Esto puede llevarnos a nosotros a la muerte espiritual.聽

Reflexi贸n final

Delante de Dios, somos como un libro abierto, no hay nada que podamos ocultar ante su presencia. Por lo tanto, antes de hacer cualquier cosa por 脡l, es mejor que nos examinemos a nosotros mismos para evitar hacer las cosas solo por apariencia y no para agradarle a 脡l.聽

Recuerda, es mejor agradarle a Dios, antes que procurar quedar bien ante los dem谩s, pues los aplausos de quienes nos rodean son ef铆meros, pero los galardones de Dios son eternos. Esperamos que esta palabra haya sido de bendici贸n para tu vida, Dios te bendiga.

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