El tema de las finanzas es un tema muy sensible en la vida de un creyente. Hay personas que dicen que Dios no necesita nuestro dinero, y por supuesto que tienen raz贸n.聽

Tampoco es cierto que si no damos, caeremos en ruina o maldici贸n. Pero si creo que cuando se despierta un coraz贸n generoso, Dios empieza a derramar de su abundante amor, para desatar cosas inimaginables a nuestras vidas, pero todo empieza con una peque帽a acci贸n.聽

2 de Reyes 17 10 El铆as se levant贸 y se fue. Cuando lleg贸 a Sarepta vio a una viuda que estaba juntando le帽a. Entonces la llam贸 y le dijo:

鈥擯or favor, tr谩eme un poco de agua en un vaso.

11 Cuando la viuda se volvi贸 para tra茅rselo, 茅l le dijo:

鈥擳r谩eme tambi茅n un poco de pan.

12 Pero la mujer le dijo:

鈥擳e juro por Dios que no tengo pan. S贸lo tengo un poco de harina en una jarra y un poco de aceite en una botella. Ahora estoy juntando le帽a para ver qu茅 preparo para mi hijo y para m铆. Despu茅s de comer probablemente moriremos de hambre, pues ya no tenemos m谩s comida.

Siempre me ha gustado esta historia, la historia de la viuda, que aunque no ten铆a nada, de lo que ten铆a Dios todo al profeta. La primera acci贸n de esta mujer fue escuchar la voz del hombre de Dios, se volvi贸 a 茅l con un vaso de agua, pero en la segunda demanda, la viuda le explic贸 que no ten铆a nada.聽

Como vemos, as铆 pasa con nuestras vidas. A veces decimos: 隆No tengo nada que darle a Dios!, o lo que es peor, muchas veces pensamos que todo se trata de dinero, cuando muchas veces lo que m谩s Dios desea es parte de nuestro tiempo, nuestros dones y nuestros talentos. As铆 muchas veces funciona la fe.聽

13 Entonces El铆as le contest贸:

鈥擭o tengas miedo. Ve y haz lo que has dicho. Pero primero cocina un peque帽o pan para m铆 y tr谩emelo. Despu茅s prepara pan para ti y para tu hijo, 14 pues el Dios de Israel dijo que no se terminar谩 la harina que est谩 en la jarra ni el aceite que tienes en la botella hasta que 茅l haga llover otra vez.

Lo que el profeta le dice a la mujer es: 隆No tengas miedo!, y me llama mucho la atenci贸n porque cuando se trata de lo que tenemos, sea en bienes, o riquezas, muchas veces el dar nos genera miedo.聽

Hay quienes no logran entender los diezmos o practicarlos, porque les causa miedo quedarse sin nada. Entonces esto les hace vivir siempre condicionado al: 隆No tengo!聽

Pero a pesar que la viuda ya hab铆a dado su punto de vista, que no ten铆a nada, el profeta le dio una instrucci贸n, y lo que tambi茅n llama la atenci贸n en esta historia es que la mujer fue OBEDIENTE.聽

La mujer no refut贸 su palabra, ella hizo como el profeta hab铆a mandado, y esto desat贸 un ambiente de multiplicaci贸n en su casa:聽

15 La mujer fue e hizo lo que El铆as le dijo, y tanto ella como su hijo y El铆as tuvieron comida durante muchos d铆as. 16 Ni la harina de la jarra ni el aceite de la botella se acabaron. As铆 se cumpli贸 lo que Dios hab铆a dicho por medio de El铆as.

Dice la biblia que tanto ella como su hijo tuvieron alimento, es decir, que la comida no falt贸 m谩s en aquella casa. La palabra escasez no apareci贸 m谩s por aquel lugar, por que simplemente obedeci贸 la voz del profeta.聽

La mujer pudo haberse quedado con el miedo, con el poco de harina que ten铆a, con la condici贸n que estaba pasando, pero sin decir mucho esta decidi贸 aceptar la palabra que sin ella saberlo desatar铆a su bendici贸n.聽

Dios no se queda con nada

Un tiempo despu茅s, dice la biblia que la mujer ten铆a un hijo, y 茅ste enferm贸. La enfermedad era tan grave que dej贸 de respirar y el ni帽o muri贸. Sin duda, fue un escenario catastr贸fico, unos meses antes o unos a帽os antes, la mujer hab铆a perdido a su esposo y ahora se enfrentaba a la muerte de un hijo.聽

Ella pens贸 que tal proceso era consecuencia de una vida pecaminosa, por lo que fue al profeta y le dijo:聽

18 Entonces la mujer le dijo a El铆as:

鈥擯rofeta, 驴qu茅 tienes en mi contra? 驴Has venido a recordarme mis pecados y a castigarme con la muerte de mi hijo?

19 Entonces El铆as le contest贸:

鈥擠ame a tu hijo.

El铆as tom贸 al ni帽o del regazo de la viuda, lo llev贸 a su propia habitaci贸n, y lo acost贸 sobre su cama. 20 Luego le rog贸 a Dios en voz alta: 芦Dios m铆o, 驴c贸mo puedes traer tal desgracia sobre esta viuda, que me recibi贸 en su casa? 隆No dejes morir a ese ni帽o!禄

21 Luego de haber dicho esto, El铆as se tendi贸 tres veces sobre el cuerpo del ni帽o y en voz alta le rog贸 a Dios: 芦隆Dios m铆o, Dios m铆o, devu茅lvele la vida a este ni帽o!禄

22 Dios escuch贸 la oraci贸n de El铆as, y el ni帽o volvi贸 a vivir. 23 Entonces El铆as tom贸 al ni帽o, lo baj贸 del primer piso, se lo entreg贸 a su madre y le dijo:

鈥擬ira, tu hijo vive.

24 La mujer le contest贸:

鈥擜hora s茅 que de veras eres profeta de Dios, y que tus mensajes vienen de 茅l.

En medio del proceso, la mujer pens贸 que todo era parte de un castigo de Dios, pero muchas veces no entendemos que los procesos solo vienen para fortalecernos.聽

Pero lo que rescato de esta historia es que Dios no se queda con nada, el profeta estaba agradecido porque la viuda lo hab铆a recibido en su casa, porque lo hab铆a alimentado, por lo que intercedi贸 a Dios rogando: Dios m铆o, 驴c贸mo puedes traer tal desgracia sobre esta viuda, que me recibi贸 en su casa? 隆No dejes morir a ese ni帽o!禄

En ning煤n momento de la historia el profeta subestim贸 el dolor de la viuda, pues tal vez conviviendo all铆 o de paso por su casa pod铆a notar su dolor, por lo que sab铆a que la muerte de su hijo pod铆a hacerla desfallecer, por lo que Dios hace el milagro.聽

Como vemos en esta historia, el mism铆simo Dios no se queda con nada, el Padre eterno siempre busca responder. La acci贸n generosa de la viuda hizo que estuviera siempre en el pensamiento del profeta.聽

Y es que cuando tenemos acciones generosas, cuando damos sin esperar recibir nada a cambio, cuando somos capaces de entregar por completo, seremos sin duda, grandemente bendecidos.聽

Dios no s贸lo multiplic贸 su casa en abundancia, sino que tambi茅n san贸 a su hijo.聽

Todo est谩 en el coraz贸n, si la viuda hubiese dado pensando en lo que iba a recibir, tal vez las puertas se hubiesen cerrado, pero ella lo hizo sin esperar nada a cambio.聽

Tal vez este sea el tiempo para que comiences con peque帽as acciones de generosidad, debes saber que Dios solo quiere que seamos compasivos, generosos, y que amemos al pr贸jimo, por lo que ayudar a otros, o sembrar para que el reino de Dios se extienda, nunca estar谩 de m谩s.聽

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