Génesis 30:25 Aconteció cuando Raquel hubo dado a luz a José, que Jacob dijo a Labán: Envíame, iré a mi lugar, y a mi tierra.

Cuando nació José, Jacob se dio cuenta que no podía recibir aumento con Labán. 

Labán representa un sistema faraónico de miseria, yugo, escasez.

José representa aumento para Jacob y Raquel en Génesis 30: 22-24 Dios se acordó de Raquel, escuchó sus plegarias y le permitió tener hijos. Raquel quedó embarazada, dio a luz a un hijo y después dijo: «Dios me ha quitado mi vergüenza».

 A su hijo le puso de nombre José. Ella dijo: «Ojalá el SEÑOR me deje tener otro hijo». José: En hebreo es similar: a la palabra sumar, recoger o reunir, José es aumento.

Hay bendiciones y nuevas etapas que no puedes recibir con un yugo o en esclavitud. Jacob le pidió a Dios un lugar de expansión para disfrutar de su aumento.

Aumento no lo puedes disfrutar estrecho, necesitas expandirte, aumento no lo puedes disfrutar teniendo las mismas conversaciones, las misas declaraciones, los mismos ambientes, los mismos hábitos. 

Dios nos está mudando de estreches para darnos expansión, de deudas para darnos libertad.

Hay cosas que no combinan con tu aumento, debes erradicarla de ti.

Hay bendiciones que necesitan nuevos hábitos. 

Hay casas que necesitan oración, hay corazones que necesitan perdón. 

Debemos quitar el hechizo de Labán de nuestras vidas. En los versos 25 y 26 Jacob despertó y reclamó lo que era suyo, hay un momento en nuestras vidas en donde debemos despertar 

Dios quiere llenarnos de sueños y pensamientos de grandeza Proverbios 18:20-21. “del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. 

La muerte y la vida están en el poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”. Dios quiere bendecir nuestras manos “díganle al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos”. Hay que darse cuenta que el diablo y el sistema labánico te usaron como esclavo pero hasta hoy porque has despertado a la voz de Dios. 

Cuando aumento se te despierta en tu mundo interno vivirás en valentía

Creerás firmemente Juan 10:10 “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

Para romper con tu mentalidad de esclavo. Genesis 30:28-31 “Y dijo: Señálame tu salario, y yo lo daré. Y él respondió: Tú sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tu ganado conmigo.Porque poco tenías antes de mi venida, y ha crecido en gran número, y Jehová te ha bendecido con mi llegada; y ahora, ¿cuándo trabajaré también por mi propia casa? Y él dijo: ¿Qué te daré? Y respondió Jacob: No me des nada; si hicieres por mí esto, volveré a apacentar tus ovejas.”

Aumento se te despierta para hacer negocios a la manera de Dios. Para salir con el ganado de tu ganancia.

Cuando estás en aumento enjuicias a Labán y le marcas territorio. 

Hay yugos que deben podrirse. No puedes predicar aumento estando estrechos. Debes gritar y quitarte el yugo de Labán.

Labán buscó negociar y mantener a Jacob, pobreza, escasez, enfermedad, limitaciones, estrechez, falta de frutos, falta de logros, falta de sueños, accidentes, plagas, muertes, enfermedades, maldiciones generacionales, pobreza continua, no es tu lugar. 

Envíame a mi lugar estoy listo

No puedes seguir siendo usado por las tinieblas. Tú tienes tu lugar en Dios. 

Cuando Dios bendice, se nota. Oportunidades divinas, expansión, aumento es mi lugar. Si le creemos a Dios las cosas más insólitas y expansivas llegaran a nuestros días.

Jacob supo que estaba listo para irse a su lugar. Hay jugadas maestras de Dios que están por soltarse. 

Labán intento dominar a Jacob pero no pudo Cuando Labán quería quedarse con las cabras pintadas le salían de un color. Cuando quiso quedarse con las de un color le salían pintadas. ¿Por qué? Porque era un tiempo favorable para Jacob y su casa. 

Cuando estás en un tiempo favorable, no importa lo grande que se levantes las circunstancias, enemigos o personas, siempre Dios haya una manera para bendecirte. Hay que despertarse del hechizo Labánico.

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